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De avión contra el huachicoleo a taxi aéreo: Ellos fueron sus pasajeros

Por Enrique Hernández

El lujoso avión Cessna Citation Sovereign 680 tiene 12 asientos de piel color miel, una pantalla por lugar para reproducir películas, música o libros electrónicos, así como una cómoda y espaciosa mesa color vino de un brillo intenso donde se colocan las bebidas y alimentos para cada uno de los viajeros.

Este avión, que sólo lo poseen personajes como el abogado Juan Collado Mocelo y las fuerzas armadas de Chile y Egipto, es el que Petróleos Mexicanos (Pemex) compró para “el combate al crimen organizado en el robo de hidrocarburos y vigilancia de sus instalaciones estrategias”, según cita la misma Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) en la descripción que hace de esta nave.

Sin embargo, la aeronave que tenía como fin combatir evitar el robo (huachicoleo) de combustible, terminó siendo taxi aéreo de lujo para viajes privados de personajes como: José Antonio Meade, José Antonio González Anaya, Carlos Alberto Treviño Medina, Eduardo León Trawuitz, Carlos Romero Deschamps y su hijo.

Estos, para decirlo en pocas palabras, fueron los pasajeros Golden, pero no fueron los únicos. La bitácora de vuelos registrados entre el 20 de octubre de 2017 al 28 de noviembre del 2018, da cuenta de otros niveles de viajeros frecuentes: los platino e, incluso, unos cuantos de clase turista, como por ejemplo otros líderes del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM) y decenas de guardias militares.

José Carlos Romero Durán, hijo del secretario general del STPRM, fue uno de los afortunados de departir y también conversar con su padre cuando viajaron durante más de 4 horas en el Cessna Citation Sovereign 680 a Los Ángeles, California, Estados Unidos. ¿Cuántos temas más habrán intercambiado padre e hijo? Difícil saberlo.

Lo que sí sabemos es exactamente la fecha en que eso ocurrió: 20 de octubre de 2017. Esa mañana de otoño el hijo de Carlos Romero Deschamps abordó como “invitado” especial la aeronave.

Sabemos también que padre e hijo llegaron hasta la Unidad Especial de Transporte Aéreo del Alto Mando (UETAAM) de la Ciudad de México, una zona a donde sólo se ingresa con permiso de un alto mando de la Sedena o de un funcionario de alto rango del gobierno, para abordar el avión que los llevó a Los Ángeles.

Hasta donde se cuenta con información pública, José Carlos, quien se le conoce en la sociedad mexicana por su extravagante Ferrari rojo y su ostentoso estilo de vida, no trabaja ni ha trabajado en ninguna área estratégica de Pemex ni en las Fuerzas Armadas ni en otra dependencia, que le permitiera hacer uso del avión.

Romero Durán es el accionista mayoritario y socio de otros familiares en la empresa Plaguicidas del Bajío S. A. de C. V., que se dedica a la fabricación de plaguicidas y fertilizantes en Salamanca, Guanajuato.

Cuando crearon la productora de fertilizantes, el hijo de Carlos Romero Deschamps era estudiante, soltero y mayor de edad, así como su progenitor tenía en 1988 pocos meses haber tomado las riendas del Sindicato de Pemex.

Su padre, Carlos Romero Deschamps tiene otro historial. Él ha compartido el poder con los presidentes de la República emergidos de las filas del PRI, PAN y ahora Morena. Está adscrito a Pemex Corporativo con dos plazas de 44 mil 664 pesos, es dueño de un Mercedes Benz color negro y siempre es protegido por su seguridad privada y escoltas. Apenas detalles de una fortuna que él mismo presume abiertamente.

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